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Método pilates y la artrosis

13 julio, 2017
La artrosis es un trastorno del sistema esquelético, lo cual desencadena el desgaste de los cartílagos articulares. Es una enfermedad que afecta tanto a jóvenes como a ancianos (al rededor del 10% de los adultos la presenta), aunque se considera como un trastorno frecuente durante la tercera edad.

Las articulaciones que son afectadas en mayor medida por esta afección, son las de las manos, las rodillas, la cadera y la columna. Si bien, lamentablemente, en la actualidad no figura un tratamiento específico, existe una amplia gama de recursos para frenar, de cierta forma, las deformaciones que podrían agravar la condición.

Si lo que se desea en prevenir su aparición o reducir sus efectos, es recomendable mantener la movilidad y estabilidad de las articulaciones, a través de la práctica regular de ejercicios de bajo o nulo impacto, integrales y equilibrados.

Pero, de seguro estás pensando: “¿Cómo podré hacer actividad física con el dolor que tengo?”. Pues, te contamos que el pilates es considerado una técnica de rehabilitación, inclusive para quienes sufren de artrosis. Esto, por sus movimientos suaves realizados de forma muy controlada.

El Metodo Pilates es altamente recomendado para tratar casos de artrosis, ya que durante sus rutinas los ejercicios se realizan para incentivar el movimiento articular, irrigando y dando tono a los ligamentos, drenando la articulación. De forma que se podrá mejorar la estructura que sostiene la articulación, fortaleciendo y flexibilizando todos los grupos musculares que amortiguan la carga; aliviando los dolores, mejorando la movilidad de la articulación afectada e, incluso, revirtiendo el curso de la anomalía.

A continuación, te recomendamos dos ejercicios enfocados en aliviar los molestos dolores de la artrosis:

Cat Stretch (Estiramiento de Gato): debes practicar este movimiento sobre una colchoneta, en posición de gato (cuatro apoyos). Comienza con una postura neutral de columna y de la región lumbopélvica, siguiendo con un movimiento de articulación de esta zona hacia una flexión. Intenta que sea una acción progresiva desde la zona lumbar hasta la cervical. Luego, vuelve a la posición de inicio, es decir, neutral. Repite esta rutina cinco veces.

Hip Release (Relajación de Caderas): boca arriba, posiciona la pelvis en una postura neutral y extiende los brazos a lo largo del cuerpo. Asimismo, dobla las piernas con los pies apoyados en el suelo, con una separación al ancho de tus caderas. Deja que una pierna se abra hacia fuera, siempre evitando un movimiento excesivo de la pelvis, desde ahí estiramos la pierna manteniendo el contacto del talón con el suelo. Rota a interno desde la cadera y vuelve a la posición inicial flexionando la rodilla y la cadera. Hazlo cinco veces de cada lado.

Es muy importante que tengas en consideración, a la hora de practicar cualquier método enfocado en rehabilitar lesiones o patologías, hacerlo con la asesoría experta de un profesional, ya que existe el riesgo de sufrir nuevas afecciones.

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